Identifica al Enemigo

Esta semana estudiamos la Perasha Ki Tetzé, una de las secciones de la Torá que contiene numerosas mitzvot y enseñanzas para nuestra vida cotidiana.

La Perasha comienza con una expresión muy poderosa:

“Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos…” (Devarim 21:10).

A primera vista, la Torá parece estar hablando de una guerra contra un enemigo externo. Sin embargo, nuestros Sabios nos enseñan que estas palabras también contienen una enseñanza profunda sobre la batalla que cada persona libra dentro de sí misma.

Cada uno de nosotros tiene una yetzer hatov, una inclinación que nos impulsa hacia el bien, y también una yetzer hará, una fuerza que intenta alejarnos de aquello que sabemos que es correcto.

Esta lucha interna forma parte del diseño de Hashem. Si solamente tuviéramos deseos de hacer el bien, no existiría realmente el libre albedrío. La grandeza del ser humano consiste precisamente en poder elegir.

Por eso, la Torá no nos dice que debemos esperar a que aparezca la dificultad. Nos enseña:

“Cuando salgas a la guerra…”

Es decir, debemos reconocer que existen batallas que tendremos que enfrentar y debemos prepararnos para ellas.

Una persona que conoce sus debilidades tiene una enorme ventaja. Sabe dónde debe estar alerta. Sabe cuáles son las situaciones que pueden hacerla caer y puede establecer una estrategia para enfrentarlas.

A veces nuestra batalla puede ser contra la ira. Otras veces contra la falta de paciencia, la envidia, el orgullo, la búsqueda excesiva de reconocimiento, la pérdida de tiempo, una palabra que no deberíamos decir o una reacción que después lamentamos.

La pregunta no es si tenemos una lucha.

La pregunta es si sabemos identificarla.

Y hay otro mensaje fundamental: no debemos enfrentar nuestras dificultades únicamente con nuestras propias fuerzas.

La Torá nos enseña que, después de realizar nuestro esfuerzo, debemos pedirle ayuda a Hashem.

Nuestros Sabios nos enseñan que cuando una persona abre una pequeña puerta para acercarse a Hashem, Él puede ayudarla de una manera infinitamente mayor.

Quizás no podamos cambiar completamente un aspecto de nuestra personalidad de un día para otro. Pero sí podemos comenzar con un pequeño paso.

Una decisión.

Una palabra que elegimos no decir.

Un hábito que intentamos modificar.

Una mitzvá que fortalecemos.

Un momento de silencio antes de reaccionar.

Y, fundamentalmente, una tefilá sincera:

“Ribono Shel Olam, ayúdame a vencer esta batalla.”

Querida comunidad, la Perasha Ki Tetzé nos recuerda que la vida no consiste en evitar todas las dificultades. Consiste en aprender a enfrentarlas con conciencia, con esfuerzo y con emuná.

No debemos tener miedo de reconocer nuestras debilidades. Al contrario: identificar al enemigo es el primer paso para vencerlo.

Que Hashem nos dé la fuerza para reconocer nuestras batallas, la sabiduría para elegir correctamente y la ayuda necesaria para transformar nuestras dificultades en oportunidades de crecimiento.

Que podamos avanzar cada día un poco más, fortaleciendo nuestra Torá, nuestras mitzvot, nuestras familias y nuestra conexión con Hashem.

Shabat Shalom y que Hashem bendiga a toda nuestra comunidad.