Todos buscamos vivir la vida a pleno, disfrutar, gozar… la pregunta que nos hacemos es: ¿acaso queda algo de todo eso..?
Esta semana leemos la Perashat Jaie Sara, traducido como “La vida de Sara”.
Es muy interesante que cuando nos adentramos en los versículos bíblicos, vemos que solo se menciona a Sara en los primeros versículos y después ya no hay mas mención de ella, por el contrario nos focalizamos en la vida de su hijo Isaac, en la búsqueda de una esposa para el.
Sin duda que no hablamos de la vida de Sara, sino mas bien en lo que ocurrió después de su muerte. Entonces ¿Por qué el titulo, “la vida de Sara”?
Es interesante el mensaje que la Tora nos quiere dar sobre la vida y la muerte en general. Muchos creen erróneamente que nuestra vida se acaba al exhalar el último suspiro. Esto es correcto para alguien que quizás no deja nada detrás de si, pero para los justos como Sara, que su descendencia continua firme en el camino marcado, que siguen el ejemplo y legado de los padres, la muerte no los afecta. La continuidad esta asegurada.
Por eso decimos que Sara sigue viva. Esencialmente vive en cada uno de nosotros, sus descendientes.

Como así también vemos en los rezos que en el comienzo de la Amida decimos: “Elohe Abraham, Elohe Itzjak, V´elohe Iaacov” ¿Por qué nombra a esos tres? Podría nombrar a otros patriarcas, sino que nos viene a enseñar la continuidad del ABUELO Abraham, PADRE de Itzjak e HIJO Iaacov, velar por nuestra descendencia que sigan el camino de los abuelos que también somos/seremos nosotr@s.













