La Sociedad vs La Suciedad

La importancia de Pertenecer a Una Buena Sociedad.

En esta parashá, Hashem le ordena a Abraham Avinu que abandone el lugar en el cual vivía y se aleje de la casa de sus padres.

El versículo dice: “Vete de tu tierra, y de la tierra en la cual naciste, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré” (Bereshit 12:1).

El Malbim (Rabí Meir Lebush ben Iejiel Mijal, 1809-1879) explica: La persona forma sus ideas y su carácter basado en tres cosas.

1) la tierra en la cual ha nacido – asimilándose a sus costumbres;
2) la sociedad con la cual se identifica – con quienes comparte gran parte de su día;
3) el hogar en el cual nació.

D’os vio que Abraham Avinu era el único servidor fiel que había en su época – una entera generación que servía a dioses extraños y no se detenía a meditar si marchaba por el camino correcto o no.
Pero Abraham entendió que había un Ser Superior, y por este motivo D’os le ordenó a Abraham que se despegue de esos tres núcleos que – como explica el Malbim – forman las ideas y el carácter de la persona.De esta manera él pudo reforzar sus lazos con D’os, y como ya sabemos, fue acercando a la gente a la creencia en D’os.

Nuestros Sabios nos enseñan que Abraham Avinu se llamo Hebreo por el hecho que estaba del otro lado de la corriente (meeber hanahar).
Abraham no fue confundido por las propuestas que le traían sus allegados, sino que por el contrario, él con pocas palabras supo explicar a quienes se le acercaban acerca de la veracidad de un D’os único.
Atestigua el versículo: “… y las almas que hicieron (que convirtieron) en Jarán…” (Bereshit 12:5).

Además, el Rambam (Rabí Moshé ben Maimón, 1135-1204) explica que la persona no nace con su carácter totalmente formado, sino que éste depende de la sociedad en la cual vive y de esta manera se formará su carácter. El ser humano recibe influencias sin darse cuenta; y el gran desafío que tiene el iehudí durante toda su vida es prestar atención constantemente de que sus actos estén acordes con los requerimientos de D’os.

D’os nos entregó la Torá, y en ella nos indica cómo conducirnos.
Las mitzvot son muy claras, pero lamentablemente no siempre las cumplimos como es debido.

Por ejemplo: si se nos preguntara a cualquiera de nosotros “¿Se puede mentir?”, nadie dirá que sí. Entonces, ¿por qué el ser humano miente con tanta facilidad?
La respuesta es muy simple Al ver que todos mienten y nadie se estremece por eso, la persona, sin darse cuenta, empieza a entender que no es tan grave como parece, y así absorbe lentamente las costumbres de la sociedad.

Ahora podemos entender la importancia de buscar una sociedad que se adapte a los preceptos que nos pide la Torá, ya que de esta manera podremos servir a D’os como es debido.

Es por eso que tenemos que tener bien en claro a dónde enviaremos a estudiar a nuestros hijos – a qué escuela, quiénes serán sus compañeros – y sus maestros? ya que si una persona mayor puede ser influenciada, mucho más el pequeño.

Es verdad que el niño recibe gran parte de la educación en su hogar, viendo el ejemplo de sus padres.
Pero, como explicamos, los valores de los amigos con quienes conviven nuestros hijos también serán parte de los conceptos que ellos absorberán y aprenderán.

Acerca de este concepto nuestros Sabios dicen: “si una persona con malas midot (características) convivirá con gente buena, con el tiempo ella se transformará en una persona buena Asimismo, una buena persona que convive en una sociedad de gente con malas cualidades (midot) , terminará adoptando aquellas malas costumbres”.

Todas las mañanas le pedimos a D’os en las “Bircot Hashajar” (las bendiciones matutinas), que nos salve de las personas atrevidas, malas, etc.Es sabido que la persona pide primero lo que más necesita y lo que más desea, y después, si tiene tiempo, seguirá pidiendo sus necesidades de acuerdo a su escala de valores.

El hecho de que nuestros Sabios nos fijaron ese rezo dentro de los primeros párrafos que recitamos en el día, nos demuestra la importancia que le debe dar cada iehudí a este concepto.

Por lo tanto, tenemos que estar atentos a quienes elegiremos como compañeros y amigos.

En conclusión, D’os quiso enseñarle este principio a Abraham, pidiéndole que abandonara su país y su gente, pues sólo de esta manera podría reforzar sus ideas, para luego transmitirlas al resto de la humanidad.

Cada uno de nosotros decide el camino a tomar en la vida! Que siempre seamos los influencer’s para bien y optemos por una sociedad que nos acompañe en este camino…