El Judaísmo de Luces y Sombras

Profesor: “Encontraron huesos de siete vacas en las excavaciones que se están realizando en la orilla del Nilo. ¿Serán de las vacas gordas o de las vacas flacas?

Alumno: Deben ser de las vacas flacas porque tragaron a las vacas gordas.

Profesor: Muy buen razonamiento, pero te olvidaste de un detalle: fue un sueño. ¿Cómo pueden encontrarse huesos de un sueño?

Los sueños del Faraón
En la lectura de esta semana, Miketz , leemos sobre el famoso sueño del Faraón en el cual vio siete vacas gordas saliendo del Nilo seguidas por siete vacas flacas quienes prosiguieron a tragarlas sin que se les notara.

Trajeron a José quien interpretó el sueño como un anuncio Divino sobre el futuro: habrán siete años de abundancia seguidos por siete años de hambre.

El Faraón se impresionó por la interpretación y lo nombró a Iosef como virrey de Egipto.

¿Qué podemos aprender de esta etapa en la vida de Iosef?

La vida de Iosef pasó por situaciones muy extremas, desde un período en la cárcel por acusaciones falsas hasta llegar a la cima del poder de la superpotencia de aquel entonces.

Iosef se mantuvo íntegro en cada situación que la vida le presentó. Mantuvo su rectitud tanto en los momentos más bajos como en los momentos de grandes logros.

Una de las características de Iosef fue que siempre invocaba el nombre de D-os, “Si D-os quiere”, “Gracias a D-os”.

Nuestros sabios nos enseñan que hay dos tipos de pruebas en la vida, pruebas de riqueza y pruebas de pobreza. Es común que el rico crea que no necesite de D-os; “se las puedo arreglar solo” y es común que el pobre crea que D-os no existe o que lo haya abandonado.

Iosef salvó las dos pruebas. Cuando estaba en el pozo no dudó de que fue orquestado por D-os, que era para su beneficio y si D-os quería iba a salir y cuando llegó a la cima del poder siguió invocando el nombre de D-os, reconociendo Su mano detrás de su éxito.

Esta virtud está reflejada en la obligación de recordar la salida de Egipto tanto de día como de noche. La palabra hebrea por Egipto es Mitzraim, de la palabra “Meitzar”, “estrechez” o limitación. La idea es que cuando uno está en una situación de “noche” debe saber que puede salir de “Egipto” y cuando se encuentra en una situación de “día”, de éxito, tiene que recordar que debe salir de su Egipto personal y superarse más aún.