El Significado de Rosh Hashaná

Cada festividad en nuestro calendario no es solamente un recuerdo del pasado, sino una oportunidad renovada en el presente.

El judaísmo no concibe el tiempo como una línea recta que avanza sin retorno, sino como una espiral.

Cada año volvemos a encontrarnos con los mismos momentos cargados de energía espiritual, listos para que los aprovechemos.

Rosh Hashaná no es simplemente un aniversario; es la recreación del instante en que la humanidad fue creada, el nacimiento del libre albedrío.

En este día tan trascendental,  Somos evaluados en el presente, por la dirección que elegimos hoy. Así lo enseña el Talmud: el juicio de Rosh Hashaná recae sobre quiénes somos en este momento. Dios nos da la posibilidad de escribir una nueva página en el libro de nuestra vida, con la tinta fresca de nuestras decisiones y valores actuales.

Por eso nuestras plegarias no se centran en pedir por nuestras necesidades personales, sino en algo más grande: que el mundo entero reconozca la presencia del Creador, que la humanidad despierte a la verdad y a la justicia. Esta visión universal nos recuerda que nuestra misión no es sólo mejorar nuestro destino individual, sino también el de toda la creación.

No es casualidad que Rosh Hashaná anteceda a Iom Kipur. Primero debemos establecer el rumbo de nuestras vidas, decidir hacia dónde queremos ir. Sólo después de tener claridad en esa dirección podremos reparar, con sinceridad y solidez, los errores del pasado.

Un conductor debe aprender primero a manejar correctamente antes de arreglar las abolladuras de su auto; de igual manera, nosotros debemos orientar nuestras elecciones antes de limpiar nuestras faltas.

Rosh Hashaná, entonces, es el llamado a dejar de lado las cadenas del pasado y abrirnos a un futuro distinto. Es la oportunidad de preguntarnos: si hoy volviera a nacer, ¿Qué vida quisiera construir? La respuesta sincera a esa pregunta define nuestro juicio, y traza el camino del año que comienza.

Este año, Rosh Hashaná 5786 comenzará al atardecer del lunes 22 de septiembre y concluirá al anochecer del miércoles 24 de septiembre. Que estas fechas tan sagradas nos inspiren a elegir con valentía, a despertar con el sonido del shofar, a vivir con más justicia, solidaridad y fe.

Que sea un año dónde cada uno pueda transformar su vida y, en conjunto, iluminar al mundo con nuestras acciones ..será para nuestras máximas Bendiciones.


¡Shaná Tová Umetuká!