Esta es La Estrategia de Éxito Más Subestimada

Nuestros Sabios enseñan que el ser humano no crece en aislamiento. Aunque cada persona posee libre albedrío y es responsable de sus decisiones, el entorno que elige tiene un impacto profundo sobre sus pensamientos, sus hábitos y sus acciones.

Maimónides escribe que es natural que una persona sea influenciada por quienes la rodean. Por eso recomienda acercarse a personas justas, sabias y comprometidas con el crecimiento espiritual. No porque seamos débiles, sino porque así fue creada la naturaleza humana.

Muchas veces nos preocupamos por la influencia que ejercemos sobre otros, pero olvidamos preguntarnos quiénes nos están influenciando a nosotros. ¿Qué conversaciones llenan nuestros días? ¿Qué ejemplos observamos? ¿Qué valores admiramos y buscamos imitar?

La respuesta a estas preguntas puede determinar gran parte de nuestro éxito espiritual y personal. Cuando nos rodeamos de personas que buscan superarse, estudiar Torá, fortalecer su emuná y mejorar sus cualidades, nos resulta mucho más fácil avanzar por ese mismo camino. Sus fortalezas nos inspiran y su ejemplo nos impulsa a crecer.

Por el contrario, cuando permitimos que nuestro entorno nos aleje de nuestros ideales, poco a poco comenzamos a adoptar prioridades que no reflejan los valores de la Torá.

Por ello, cada uno de nosotros debe preguntarse: ¿quiénes son las personas que están moldeando mi vida? ¿Me acercan a Hashem o me alejan de Él? ¿Me inspiran a ser mejor o me conforman con la mediocridad?

Esta semana asumamos un compromiso concreto: acercarnos a una persona, una clase de Torá o un grupo que nos ayude a crecer. A veces, una sola influencia positiva puede cambiar el rumbo de toda una vida.

Que Hashem nos conceda la sabiduría para elegir buenas compañías, rodearnos de personas que eleven nuestro espíritu y convertirnos también nosotros en una influencia positiva para quienes nos rodean.