Lag Baomer

Nos acercamos a Lag BaOmer, el día número 33 de la cuenta del Omer, que marca una pausa festiva en este período de introspección y preparación espiritual entre Pesaj y Shavuot. Esta jornada, que siempre coincide con el 18 de Iyar, está impregnada de luz, significado y memoria.

Lag BaOmer es un día de alegría profunda. Conmemoramos el aniversario del fallecimiento de Rabí Shimon bar Iojai, sabio del siglo II y autor del Zohar, quien reveló al mundo los aspectos ocultos de la Torá, la dimensión mística que conocemos como la Cábala. Fue él mismo quien pidió que este día se celebre con júbilo y no con tristeza, pues el justo en el día de su partida alcanza el punto más alto de su obra y legado espiritual.

También recordamos que en este día cesó la plaga que afectó a los alumnos de Rabí Akiva, discípulo de Rabí Shimon, una epidemia que, según nuestros sabios, fue causada por la falta de respeto mutuo entre ellos. Por eso, Lag BaOmer es también un llamado a renovar nuestro compromiso con el amor al prójimo y la unidad del pueblo de Israel.

¿Cómo lo celebramos? Con alegría, con luz, con unión. Se encienden fogatas que simbolizan la claridad espiritual que Rabí Shimon trajo al mundo. Se realizan paseos al aire libre, juegos con arco y flecha que evocan enseñanzas profundas, y comidas tradicionales como algarrobo y huevos duros, que remiten a los milagros y al recuerdo.

En este día también cesan las prácticas de duelo propias del Omer: se vuelve a escuchar música, se realizan bodas, y muchos niños de tres años reciben su primer corte de cabello, especialmente en la ciudad de Merón, donde descansan los restos de Rabí Shimon y a donde miles de personas peregrinan con fe y devoción.

Que este Lag Baomer nos inspire a vivir con alegría, a profundizar en el estudio de la Torá interior, y a fortalecer los lazos de respeto y amor entre nosotros.

Con bendiciones de paz, salud y crecimiento espiritual para cada hogar.