¿Por Qué el Reb Nójum Se Cayó Del Caballo?

Quisiera compartir con ustedes una historia profunda y significativa sobre el reb Nójum, hijo del venerado rabino Dovber Schneuri, conocido como el Rebe Miteler. Esta historia nos brinda una valiosa lección sobre el poder de la alegría y la confianza en la misericordia divina.

Se cuenta que el Rebe Miteler, un hombre de gran devoción y júbilo, tenía entre sus jasidim un coro y un grupo de jinetes entrenados para realizar piruetas en momentos especiales. En una ocasión inusual, pidió que ambos grupos actuaran sin motivo aparente. Durante esa celebración, su hijo, el reb Nójum, sufrió una caída de su caballo, lo que causó gran preocupación.

Cuando se le informó de la gravedad del accidente, el Rebe, con serenidad y fe, indicó que continuaran con la fiesta. Más tarde, un médico confirmó que el reb Nójum había sufrido sólo una fractura en la pierna, mucho menos grave de lo que se temía.

Al ser interrogado sobre su actitud, el Rebe explicó que en realidad había percibido un severo juicio celestial contra su hijo, y que la única forma de suavizar ese decreto era a través de la alegría y el júbilo. La música y la celebración sirvieron para “endulzar lo severo”, mitigando el rigor del juicio. La caída y la lesión menor representaron una parte residual del decreto, la cual se suavizó aún más gracias a la continuidad del festejo.

Esta historia nos enseña que, incluso en los momentos de dificultad, el júbilo y la esperanza tienen un poder inmenso para transformar nuestro destino. Nos recuerda la importancia de mantenernos firmes en la alegría y en la fe, confiando en que Di-s siempre puede traer la sanación y la luz, aun cuando enfrentamos adversidades.

Que esta enseñanza inspire en cada uno de nosotros la fortaleza para enfrentar los desafíos con alegría, y que podamos siempre buscar la luz divina que disuelve las sombras del juicio y del sufrimiento.