Hola, hola… Chau, chau… ¿Acaso dijimos algo?, está bien, nos saludamos, pero han pensado alguna vez ¿qué significa saludarse?; usamos términos establecidos por un medio social para recibir al otro o despedirnos de él; en otras palabras, no mostramos un interés especial en lo que estamos diciendo, es una mera formalidad. A veces pasamos a un nivel mas alto de saludo, con un: “hola, ¿cómo estás?”. Así demuestro que algo me importas, quiero saber de ti, quiero que me cuentes algo.
En el judaísmo el saludo no es solo un modo de recibimiento cuando te encuentras con otra persona. Shalom es un deseo, una bienvenida, viene de la misma raiz de Shlemut -completo

Nuestros sabios nos enseñaron las cualidades del shalom diciéndonos que El Creador del mundo escogió la paz, el shalom, como instrumento mediante el cual posa Su Bendición sobre Israel, más aún, tan grande e importante es la paz, que Shalom es uno de los nombres de D-ios.
La paz es tan estimada por D-ios, que todas nuestras plegarias, así como la Beraja de los Cohanim, los sacerdotes, terminan con la mención de Shalom. Esto nos enseña que nuestras rogativas no se aceptan si no existe Shalom entre nosotros.













