En Asará BeTevet, uno de los días más solemnes de nuestro calendario, estamos llamados no sólo a ayunar con el cuerpo, sino a reflexionar con el alma.
Este día marca el comienzo del estado de SITIO de Jerusalén, el primer paso hacia la destrucción del Beit HaMikdash, y con ello, el inicio de una ausencia espiritual que seguimos sintiendo hasta hoy.
Cuando observamos el cuadro general de la vida con honestidad, vemos que la mayoría de las dificultades no surgen porque no sepamos qué está bien o qué está mal. En general, lo sabemos. El verdadero desafío está en cómo aplicar eso correcto, en qué momento hacerlo y en qué contexto. Saber qué es justo, en términos generales, no alcanza; hace falta entender cómo se expresa la justicia en cada situación particular, con sensibilidad, equilibrio y atención a los detalles.
Los valores como la verdad o la bondad no pueden quedarse en conceptos intelectuales. Sólo adquieren sentido cuando se traducen en acciones concretas, en decisiones reales, en la vida cotidiana.
Esto se parece mucho a las relaciones humanas. No es lo mismo saber quién es alguien que conocerlo de verdad. Podés reconocer su cara, su nombre , pero eso NO significa que entiendas cómo piensa, qué le duele, cómo reacciona etc. . Ese conocimiento profundo sólo se construye con el tiempo, con cercanía y convivencia.
Del mismo modo, los valores sólo se comprenden plenamente cuando se viven, no cuando se los observa desde afuera..
Lo mismo ocurre con la Torá y con nuestra relación con Di-s. No es suficiente saber que algo es correcto o incorrecto. Necesitamos vivir con la verdad, estar “casados” con ella, sentirla en cada decisión. Necesitamos una relación cercana y permanente con el Creador.
La Torá es el mayor regalo que tenemos para construir esa cercanía. En ella, Di-s volcó Su voluntad, Sus valores, Sus deseos y Sus límites. Es una guía que une lo espiritual con lo concreto, que eleva al ser humano sin apartarlo del mundo real. Sin embargo, la Torá es un texto escrito, y eso nos desafía: ¿Cómo asegurarnos de captar no sólo la letra, sino el espíritu, los matices, la profundidad de la verdad divina?
En Asará BeTevet entendemos con claridad qué es lo que nos falta. Existió un lugar donde la verdad no era interpretada, sino vivida; donde la justicia no era debatida, sino visible; donde la presencia de Di-s era tangible. Ese lugar fue el Beit HaMikdash, la casa de Di-s en este mundo.
La destrucción comenzó con un sitio, con un cerco que fue estrechando los límites. Y hoy, miles de años después, seguimos viviendo en un mundo cercado, limitado en su percepción espiritual.
Este ayuno nos invita a reconocer esa carencia, pero también a transformar el dolor en anhelo, y el anhelo en acción.
Que Asará BeTevet nos despierte el deseo profundo de reconstruir, a través de nuestras acciones, nuestra conducta y nuestro compromiso con la Torá, un mundo donde la verdad vuelva a habitar de manera clara y visible entre nosotros. Que sepamos vivir de tal manera que Di-s vuelva a tener una morada en nuestro interior
Aunque en aquel tiempo el estado de sitio no logró despertarnos, y esa falta de reacción nos condujo dolorosamente a la destrucción, hoy la realidad es distinta.
Hoy estamos más despiertos, más sensibles y conscientes. Nuestro anhelo, nuestra teshuvá y nuestro deseo genuino de reparación nos impulsan en sentido contrario.
Con este despertar interior, volveremos pronto a la construcción de Yerushalaim, no sólo como ciudad, sino como símbolo de unidad, presencia divina y redención Amén 🙌
No ayunan:
Personas enfermas, aunque no sea grave Embarazadas Mujeres que amamantan y/o 24 meses posterior al parto ..Personas muy débiles
Quien comenzó el ayuno y se sintió mal
👉 Si estás en alguno de estos casos, no hay falta en no ayunar.
2️⃣ Qué sí puedes hacer hoy ,Aunque no ayunes, es muy bueno:
📖 Decir Tehilim, 🙏 Agregar una tefilá personal 🔄 Reflexionar y hacer teshuvá 💰 Dar tzedaká 🗣️ Cuidar más el habla y el comportamiento
3️⃣ Cómo comer si no ayunas
Comer con discreción, no en exceso.. Evitar comidas festivas o por placer.. Mantener un espíritu acorde al día
Que pronto estemos en Yerushalaim. Amén 🙌













