Nos encontramos hoy para reflexionar sobre el profundo significado de Tu BeAv, el día quince del mes de Av, que nuestros sabios describieron con estas palabras: “Ningún día fue tan festivo para Israel como el 15 de Av y Iom Kipur” (Taanit 30b-31a).
¿A qué se debe semejante grandeza? Iom Kipur representa el perdón por el pecado del Becerro de Oro; Tu BeAv, en cambio, simboliza el perdón por el pecado de los espías, aquel momento en que el temor y la falta de confianza en Hashem llevaron al pueblo a vagar durante cuarenta años en el desierto. Cada año, en Tishá BeAv, miles morían como consecuencia de ese decreto, hasta que finalmente, en Tu BeAv, la plaga cesó y el perdón divino se hizo evidente. No hay alegría más grande que la expiación y el renacer de la esperanza.
Nuestros sabios enumeran seis acontecimientos que convierten a Tu BeAv en un día de gozo:
-
El fin de la plaga que castigaba al pueblo en el desierto, señal de que Hashem había levantado el decreto.
2 y 3. La anulación de prohibiciones que podían haber llevado a la desaparición de tribus enteras, como el caso de las hijas de Tzelofjad y la tribu de Binyamín. Estos actos devolvieron la unidad al pueblo de Israel y fueron motivo de regocijo. -
El cese de las restricciones impuestas por Jeroboam, que impedían la peregrinación a Jerusalén, permitiendo nuevamente la unión del pueblo en la Ciudad Santa.

-
La finalización del acopio de la madera pura para los sacrificios del Templo, alcanzando la cuota necesaria antes del invierno, ocasión de alegría y gratitud.
-
El permiso otorgado por los romanos para enterrar a los caídos en Betar, acompañado del milagro de que sus cuerpos no se habían descompuesto.
Por este doble milagro se incorporó a la Birkat Hamazón la bendición de “HaTov vehameitiv” —“Aquel que es bueno y hace el bien”—.
Hasta el día de hoy, Tu BeAv conserva su carácter festivo: no se recita Tajanún, no se realizan discursos fúnebres, y es considerado un día propicio para el matrimonio y para comenzar nuevos proyectos en un marco de bendición.
Pero además, Tu BeAv nos abre la puerta hacia Elul, mes de teshuvá y preparación para las Altas Fiestas. El clima cambia, los días se acortan, y también nosotros debemos detenernos, refrescar nuestro espíritu y comenzar a examinar nuestras acciones con honestidad.
En tiempos antiguos, desde Tu BeAv se utilizaba como saludo “Ktivá vejatimá tová” —“Que tu inscripción y tu sello sean para bien”—, el mismo que nos deseamos hoy en Rosh Hashaná.
Que sepamos vivir este Tu BeAv con la alegría de la unión, con la fuerza del perdón y con la esperanza de que Hashem nos inscriba a todos en el Libro de la Vida, para bien, con paz y bendición.













